La Globalización no es para las empresas mexicanas
Lo que preocupa es que la globalización esté produciendo países ricos con población pobre”.
Joseph E. Stiglitz
Introducción
Los procesos de la globalización requieren una nueva forma de gobernanza con acercamientos regulativos de la cooperación multilateral. Estos cambios no solamente abarcan en el ámbito económico, involucran también profundas transformaciones sociales, políticas, culturales e ideológicas. Algunos escépticos ven en la globalización solo peligros y desarrollan una mentalidad exageradamente proteccionista, mientras que los “hiperglobalistas” ven una oportunidad de acaparamiento de mercados e incremento de riqueza y desarrollo de infraestructura para los negocios internacionales, sin embrago otros especialistas buscan un sentido más objetivo.
La competencia internacional es una realidad en el México de hoy. La liberalización comercial constituye así el factor más profundo y trascendente de cambio que el país haya experimentado en los últimos cincuenta años (Cieslik, 2000). El problema ahora es enfrentar exitosamente esa competencia y transformar a la economía nacional en una plataforma sana y próspera de crecimiento.
El presente ensayo pretende exponer un panorama conceptual y práctico del fenómeno llamado globalización, posteriormente una breve conceptualización y del termino globalización y la percepción que la empresa mexicana tienen sobre la globalización, de igual forma se mencionan los retos que representa para la empresa incursionar en ella, finalmente algunas estrategias implementadas por las empresas para sobrevivir en la globalización.
Abstract
This essay analyzed the current state of the Mexican company which Integrated into the commercialization or already carries out this activity, these Great and small challenges to be faced when entering into globalization, these Need to be identified and ranked by priority, being able to overcome such challenges Is what leads us to look for strategies that must be used to have a Good efficiency and business development
Palabras clave: empresas mexicanas, globalización, retos, oportunidades.
¿La globalización para las empresas es una oportunidad o un fracaso?
En la década de los años noventa, se inicia la conceptualización del termino globalización. Kenichi Ohmae comenzó a utilizar el concepto para describir un proceso que llevaría, irremediablemente, a una forma de gestión integrada a escala mundial de la gran empresa multinacional, capaz de decidir, en beneficio propio, la instauración de reglas del juego anteriormente creadas por el Estado. Llamó integración global a las prácticas de las grandes corporaciones para asegurar una gestión mundial de sus funciones empresariales básicas, desde investigación y desarrollo tecnológico hasta financiamiento de las inversiones y selección del personal técnico y directivo, pasando, desde luego, por la división internacional del proceso productivo (Uberetagoyena, 2015).
La globalización es una ventana de oportunidades. Ofrece a todos los países el poder tener acceso a mercados en los que colocar sus productos, capital para ser invertido e innovaciones tecnológicas que pueden potenciar el crecimiento económico (Yusuf, 2001). Pero la globalización representa un riesgo de dimensiones considerables: quedar fuera del proceso, es decir, no poder acceder a los beneficios que la economía mundial ofrece.
La incorporación de México hacia un mundo globalizado va en descenso. Para dimensionar el contexto en el que se encuentra nuestro país, el Instituto Económico Suizo (KOF, por sus siglas en inglés) ubica en el lugar 71 del índice general (KOF, ETH Zürich, 2015), muy por debajo de Chile, que ocupa el 39, atrás también de Uruguay, Perú, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador y Guatemala, pero por encima de Brasil, Colombia, entre otros. Mientras que su dimensión más globalizada es la económica, y la menos es la social, lo que habla del establecimiento de estructuras de apertura hacia el mercado internacional, pero un avance poco significativo de la gente hacia esta tendencia global. como se encuentra nuestro país ante el contexto internacional.
Apostar por el aprovechamiento de nuevos recursos, podrían trasformar nuevas políticas económicas. Tenemos entonces que, para tener una economía exitosa, México necesita ser capitalismo-capaz (Román, 2000). La política exterior mexicana debe considerar como una de sus metas primordiales el que el país contribuya a la construcción de una globalización distinta. A México le interesa una globalización reformada porque, a largo plazo, promete un mejor futuro para todos los países y, por lo tanto, la emergencia de nuevos mercados con los que México puede interactuar y de los cuales obtener ganancias.
El reto para las empresas mexicanas
Hoy en día, a nivel mundial, las empresas e industrias se están enfrentando de manera creciente a una nueva dinámica y a nuevos patrones de comportamiento de la producción y de los mercados. Existe, sobre todo, un nuevo tipo de competencia a nivel internacional, el cual es diferente tanto cualitativa como cuantitativamente del tradicionalmente observado: por un lado, existen nuevos productos y procesos productivos, así como una constante incorporación de innovaciones tecnológicas; por el otro, existen nuevos e importantes competidores en casi todas las ramas industriales del mercado mundial (Basave, 2000).
La competencia se da ahora en el marco de la economía y mercado globales. Este nuevo marco en el que las empresas compiten abre grandes oportunidades, pero al mismo tiempo graves riesgos para todas y cada una de ellas. Las oportunidades se encuentran en las líneas de la modernización, la expansión de la empresa, la penetración a nuevos mercados y el éxito al competir con firmas extranjeras. Los riesgos van desde la disminución del margen de utilidades o la pérdida de la posición en un mercado, hasta la virtual desaparición de la empresa.
El panorama de la internacionalización de las empresas mexicanas no es muy alentador. Solo se necesita revisar las cifras para darse cuenta del enorme reto al que se enfrentan las empresas y la política pública encargada de impulsar su desarrollo. Según el INEGI (2013), de las 4.5 millones de empresas existentes, poco más de 800 mil son manufactureras y de estas apenas 0.8% tiene actividad internacional. Esto no obstante de ser un país con 10 tratados de libre comercio, que abren la puerta a 45 mercados alrededor del mundo de manera preferencial (Uberetagoyena, 2015). El panorama de internacionalización en el que nuestro país pretende incursionar, obliga a las empresas a desarrollar competencias para los mercados extranjeros. Los grandes grupos privados mexicanos no estaban en condiciones (tecnológicas, productivas, financieras y organizacionales) de enfrentar la competencia y esto se manifestó claramente a partir de la crisis de diciembre de 1994, la cual devino posteriormente en el rescate financiero internacional por 50 mmd dirigido a salvaguardar a los inversionistas institucionales y a los grupos financieros formados alrededor de la banca (Basave, 2000). Las consecuencias de esta crisis implicaron un proceso desigual y contradictorio para los grandes grupos mexicanos.
Para las empresas mexicanas, competir en la economía global es una imperiosa necesidad para su sobrevivencia y para el logro de su desarrollo. La participación eficiente y agresiva en la competencia internacional y en el mercado global, satisfaciendo la creciente demanda de bienes industriales a los niveles de competitividad requeridos, constituye, como ya ha sido señalado, el motor de crecimiento de las industrias y empresas.
Diseñar estrategias, es vital para incorporase al ámbito global
Diseñar una estrategia empresarial que tenga como objetivo elevar la competitividad y la penetración al mercado global es necesario. En primer lugar, modificar la visión tradicional acerca de la esfera doméstica e internacional: ambas han dejado de estar separadas o de mantener interrelaciones únicamente comerciales y en la actualidad las esferas doméstica e internacional forman parte de un todo, integrado por todas y cada una de las economías nacionales y por la suma de las relaciones entre ellas (Cieslik, 2000). Ya no es posible mantener la visión de dos mercados con requerimientos diferentes en cada uno de ellos. Ahora los márgenes de competitividad se corresponden directamente entre el mercado doméstico y el mercado internacional.
Las mejoras en nuestros productos, parten de conocer las debilidades de los de la competencia. Como empresa, un aspecto principal para incursionar en los mercados internacionales es conocer la ventaja competitiva que tenemos como empresa, y desarrollar un diagnostico el cual identifiquemos las ventajas que tenemos de los productos, líneas de producción y abastecimiento del posible mercado meta, con ello podremos hacer una comparativa con aquella empresa transnacional que incursione en el mismo sector, elegir la mejor implica compromiso en que la empresa tiene que desarrollar lo mejor para poder estar al nivel del entorno globalizado.
En una época de recesión donde los mercados colapsan, apostar por un producto de calidad a bajo costo, es posible solo si se minimiza el recurso humano. La globalización es un factor que también repercute en el capital humano, ya que la empresa tiene que analizar los costos que esto le otorga al producir de manera tradicional, el ocupar personal especializado en este modo, agrega costo a la producción, lo cual no es muy rentable para las empresas que desean incursionar internacionalmente, esto causa que las empresas busquen soluciones diferentes es decir que implementen tecnologías las cuales realicen producciones en serie, y reduzcan capital humano, ya que solo ocuparan puestos en los cuales cuenten con las habilidades, conocimientos para manejar tecnologías.
La empresa que invierte en la capacitación constante del personal, al final del año recuperara los costos de lo invertido al tener trabajadores más eficientes. Al capacitar tu recurso humano, las empresas el dinero utilizado es una inversión. Sin embargo, existe la posibilidad de que se convierta en un gasto, por lo que las autoridades deben asegurar que los recursos invertidos en la promoción del recurso humano sean costo - efectivos. Es decir que exista un diagnóstico de las necesidades del recurso humano y que estas sean dadas efectivamente y aprovechadas por la empresa que las otorga con el fin de que exista una mayor productividad e innovación, producto de esa inversión. Así mismo el recurso humano en el que se invierte se le debe preparar en cuanto a las costumbres que encontrará, el idioma que se hablará, las condiciones de vida que encontrará y todo lo referente a cómo acoplarse él y su familia al nuevo estilo de vida que encontrará, al incursionar en los países de primer mundo.
Considerar los cinco ámbitos en los cuales una empresa debe tener estrategias se consideran importantes. El diseño de estrategias en los ámbitos de: producción, mercadeo, logística control organizacional y colaboración, deben tener como “objetivo el incremento de la rentabilidad de la empresa y la tasa de crecimiento de la utilidad a largo plazo y maximizar el valor de la empresa” (González, 2011)
Figura 1. Ámbitos donde las empresas deben emplear estrategias.
Fuente: Elaboración propia.
Ante las nuevas circunstancias, las más diversas empresas e industrias del mundo se han visto obligadas a ajustarse introduciendo nuevos y modernos procesos productivos y distributivos, cambiando líneas de producción, identificando nichos de mercado y desarrollando ventajas excepcionales. En el momento en que estas empresas diseñan e implantan sus estrategias de ajuste, toman en cuenta seriamente las tendencias de la economía mundial y la agresiva competencia internacional. Sin embargo, y lo más importante, es que reconocen que ya no es posible mantenerse aisladas de los procesos económicos que suceden en el mundo. En el fondo, ese es el mensaje implícito en la liberalización de las importaciones que ha tenido lugar recientemente en nuestro país.
Tomando en cuenta las dinámicas mencionadas, es necesario asumir que las prioridades a considerar en lo inmediato por parte de las empresas mexicanas, deben centrarse en el seguimiento puntual de las transformaciones que se desarrollan en el orden geopolítico, tecnológico y competitivo, ya que estas inciden en las capacidades para realización de negocios e influyen en la demanda de sus bienes y servicios. Avanzar en el replanteamiento estratégico, la digitalización de procesos y operaciones, el fortalecimiento de la productividad y la optimización en sus actividades logísticas. En lo externo serán relevantes el desarrollo de relaciones ad hoc, el impulso de comercio electrónico, el aprovechamiento de reformas en los mercados del mundo, así como impulsar su capacidad de adaptación para mantenerse, los cuales son aspectos clave para lograr buenos resultados (Reyes, 2016).
Conclusiones:
Para una empresa mexicana no es precisamente fácil el introducirse al mundo competitivo y globalizado, porque esta está expuesta a una serie de retos que de alguna manera frenan a cumplir su misión como organización, y que tiene que superar para sobresalir, así como todo el mundo quiere comprar y vender productos, la globalización nos arrastra y nos exige expandirnos, crecer, llegar cada vez más alto y lograr cada vez más cosas, el comercio internacional es un sector indispensable que no debe dejarse de lado u olvidar ya que aún queda mucho por hacer, las empresas mexicanas deberían darle la importancia adecuada a las estrategias y los retos de los negocios internacionales hará que cada vez más nos acerquemos más a la excelencia y eficacia que se necesita, con competitividad, mejora continua, innovación, creando y resolviendo cuestiones, entonces se pudo concluir qué cuanto más se apegue una empresa a una serie de estrategias, que no solo sean las antes mencionadas, que tengan especialistas en la materia desarrollando diferentes tipos de ellas adecuándolas a las nuevas situaciones que se vayan presentando conforme tal empresa crece.
Se puede afirmar que son los empresarios quienes deben impulsar esta actividad y buscar más allá de las fronteras nacionales nuevas oportunidades. Se entiende que la situación económica mundial y nacional atraviesa por momentos complejos, pero la determinación y los conocimientos para llegar a nuevos mercados, sin duda alguna darán siempre buenos resultados (Uberetagoyena, 2015). La globalización ha traído enormes retos a muchos países, particularmente a aquellos cuyo desarrollo no es muy elevado, de ahí la oposición de grupos a la apertura y desigualdad que conlleva. Sin embargo, vista como oportunidad, las empresas deben asumir esta realidad y arriesgarse al incursionar en nuevos mercados que complementen la actividad en sus mercados locales y abrir una nueva visión de negocios más allá de sus fronteras nacionales.
Es posible que las empresas mexicanas no solo superen los retos, si no que los sobrepasen, y si es posible vallan más allá de lo esperado. Aun así con el paso de los años volveremos a preguntarnos ¿cuáles son los nuevos retos que tendrán las empresas mexicanas ante la globalización?
Referencias
Basave, J. (2000). Empresas mexicanas ante la globalización. México: Miguel Ángel Porrúa. Recuperado el 8 de diciembre de 2016, de http://ru.iiec.unam.mx/id/eprint/1439
Cieslik, T. (2000). La globalización-cambios y retos en el siglo XXI. Mexico, D.F: CIDE.
González Ortiz Jaime., (2011), negocios internacionales, fundamentos y estrategias. Cap6.
INEGI. (2013). Perfil del las empresas manufactureras de exportación. Mexico: Boletín de prensa. 206. Recuperado el 8 de diciembre de 2016, de http://www.inegi.org.mx/
KOF, ETH Zürich. (2015). KOF Index of Globalization. Obtenido de http://globalization.kof.ethz.ch/media/filer_public/2015/03/04/rankings_2015.pdf
Reyes, J. R. (18 de agosto de 2016). Retos para empresas mexicanas ante una globalización radical. El universal. Recuperado el 8 de diciembre de 2016, de http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cartera/finanzas/2016/08/18/retos-para-empresas-mexicanas-ante-una-globalizacion-radical
Román, A. (2000). Mexicanización y globalización: México rumbo al desarrollo. México: CIDE.
Uberetagoyena, G. (01 de octubre de 2015). Globalización, ¿Y México? Implicaciones para las empresas. Obtenido de Contaduria pública: http://contaduriapublica.org.mx/globalizacion-y-mexico-implicaciones-para-las-empresas/
Yusuf, S. (2001). Globalization and the challenge for developing countries. Washinton, D.C.: The world bank (DECRG).
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